miércoles, 28 de noviembre de 2012
2012.
2012. Todavía es Abril en mi cabeza. Todavía estoy en la playa de La Pedrera festejando Año Nuevo. Todavía estoy esperando cumplir 15. Todavía. Desde que empezó el año que lo miré diferente. Y eso fue, diferente. Empecé a ver las cosas de otro modo. Salí, me divertí, me reí, me pelié, me amigué, me enamoré we, me todo. Fue un año completo. Con todo lo que tiene que tener un año. Con todas las personas que quise que estén. Desde Campana, mi cumpleaños, fiestas, jodas, cenas, pijamas partys, charlas, restos, chapes, Disney, actos, clases, Luján, bailes hasta hoy. Hasta que llega el día en que te das cuenta de que todo eso no está. Que todo el año se esfumó, y no te dio tiempo a respirar. Otro año que se va y no avisa, que termina sin terminar. Dejar atrás cuesta. Me cuesta. Renunciar.
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